El Rey Mordred era conocido en toda la tierra del cielo oscuro por su tiranía. Se decía que el hecho de que estas tierras no conocieran la luz del sol se debía a una maldición de los dioses castigando al rey por su maldad y egoísmo. La tierra del cielo oscuro abarcaba desde las colinas del sueño eterno hasta el mar de las mareas muertas; Era un páramo desolador, árido y muy frío; los campesinos debían vivir encerrados en sus casas y con las chimeneas encendidas constantemente para no morir de frío, y también para evitar respirar las cenizas de los cientos de volcanes humeantes que se encontraban esparcidos por la gran mayoría del territorio del reino. Los más ancianos contaban que no siempre fue así esta tierra; cuentan que hace varios años la tierra del cielo oscuro era conocida como la tierra de las flores. Era llamada así porque aquí, en donde ahora solo pisamos cenizas y polvo, crecían las más bellas flores del continente, y hasta se atrevían a decir, las más bellas del mundo entero. Todo el reino estaba cubierto por una manta suave del césped mas verde que hayan visto los ojos humanos y afloraban los cantos de hermosos pájaros por doquier; cantos que ahora se han ido…solamente quedando los horribles graznidos de los cuervos. La historia cuenta que el rey anterior a Mordred fue un rey bondadoso y apreciado, el rey Kernell.
Este rey se preocupaba mucho por el bienestar del reino y su gente…Cuando algún enfermo acudía a su ayuda, el le daba hospedaje en su castillo y lo hacia tratar con su propia camarilla de médicos; Cuando un padre de familia fallecía, el se encargaba de que a la triste viuda y sus hijos jamás les faltase nada; era un verdadero rey… ¡quien diría que su hermano seria tan distinto a el! Si, el Rey malvado, el tirano Mordred... era el hermano de Kernell.
Cuando Kernell enfermó, el único heredero que le quedaba era su hermano Mordred, o sea que en caso de pasarle algo el único que podía reclamar el trono era el, ya que el rey nunca se había casado ni tenido familia… algo realmente increíble para una persona tan especial como el. A medida que su majestad bondadosa fue empeorando, el pasto en todo el reino se fue secando más y mas, los pájaros fueron dejando de cantar, las flores empezaron a morir…y las nubes oscuras cubrían el sol cada vez mas. Finalmente el rey Kernell murió una noche en su alcoba…murió de una enfermedad desconocida en esa época…una enfermedad que lo consumió hasta los huesos. Un final horrible para un Rey tan bueno y amado por todos, excepto por su hermano.
Los ancianos dicen que el rey Kernell no murió por ninguna enfermedad, dicen que Mordred, preso de la envidia y el recelo fue envenenando a su hermano de a poco, con una poción que había mandado preparar con las brujas de las montañas; brujas que el mismo rey bondadoso (como era conocido) había indultado y salvado de la hoguera…su castigo fue solamente el exilio. Y estas mismas brujas, que todavía conservaban su vida gracias a el, le pagaban de esta manera. Los viejos dicen que la noche anterior a la muerte de Kernell, un ángel se presento frente a Mordred y le dio a elegir entre salvar la vida de su hermano y volver al reino a su estado de luz y color, o dejarlo morir, y condenar a todo el reino a la oscuridad y la tristeza eternas; El malvado sin bacilar eligió la segunda opción y nos condeno a esta eterna oscuridad.
Los ancianos también hablan de una profecía, que dice que un día llegara un caballero envuelto en luz, que ira llevando la claridad a través del reino con su espada bañada en polvo de estrella fugaz en alto… y que ingresara con su blanco caballo al castillo para acabar con el Tirano Mordred, devolviendo El sol, las flores, y los cantos de los pájaros.
Creo que ese día se acerca, porque esta mañana al salir a recoger leña para la chimenea, debajo de uno de los troncos, la encontré allí… pequeña, frágil y hermosa. Debajo de ese tronco…encontré una flor.
JUAN LUIS
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