Corrían mas de 100 dias de mi encierro. Hacia ya mas de 100 días que me encontraba atrapado entre estas cuatro paredes mohosas y malolientes. Mi piel estaba muy pálida, recuerdo, debido a que el sol no acariciaba mi piel desde el inicio de mi cautiverio. Los días transcurrían muy lentamente…eran interminables. El único entretenimiento que tenia era pasármela dibujando pequeñas figuras en las paredes (las hacia pequeñas, lo mas que pudiera, para poder aprovechar al máximo mi improvisado lienzo), a esta altura, una de las paredes ya se encontraba casi repleta de figuras, dibujos y algunas inscripciones que se me vinieran a la mente. Muchas veces, me contenía de dibujar, ya que solo me daban una tiza cada 15 días, o a veces una sola al mes. Cuando no estaba dibujando me sentaba en el piso de mi celda y mirando mis propios dibujos, imaginaba y armaba distintas historias, utilizaba mis propios dibujos como una obra de teatro o algo parecido. Cuando no se me ocurría ninguna historia, solo me sentaba a observar la diminuta ventana cruzada por gruesos barrotes que se encontraba en lo alto de una de las paredes, jugaba a calcular, según como entraba la luz del exterior, que hora del día era. No me dejaban recibir visitas, ni llamados ni objetos del exterior. Estaba completamente confinado a la soledad y al abandono.
El recuerdo de mi amada era otra cosa que me daba constantemente fuerzas, pensaba en aguantar todo este dolor y sufrimiento solo para poder ver una vez mas su bello rostro. Eso era la libertad para mí. No el hecho de estar afuera…de no estar encerrado. La libertad era ver el rostro de mi amada otra vez. Intentaba no pensar en que estaba preso sin haber cometido ningún crimen…solamente el de amarla demasiado… Yo estaba preso porque su madre era una poderosa jueza que hizo que me encerraran con una causa falsa… simplemente para separarme del amor de mi vida, de la futura madre de mis hijos.
Y así pasaban los días, interminables, oscuros, llenos de melancolía… Hasta que una mañana, la del día 115, algo cambio la monotonía de los días: una paloma blanca se poso en mi ventana. Esto fue como un acontecimiento increíble para mí, fue como ver una cara nueva, como sentir un viento de esperanzas. La paloma se poso ahí, y los rayos del sol se reflejaban en ella bañando toda mi habitación de un blanco celestial, de una claridad que casi había olvidado.
La observe por horas, no se realmente cuanto tiempo, pero la observe hasta que lentamente la luz del día se había marchado; Y en ese momento, en ese preciso instante, la paloma giro su cabeza hacia mi, me miro, desplegó sus alas y se echo a volar.
La paloma volvió al otro día, volvió a posarse en la ventana y se quedo ahí por horas, hasta el anochecer. Así continúo todos los días, uno tras otro hasta el día 185 de mi condena; Ese día la paloma se poso en mi ventana, pero con una expresión distinta en su rostro…no supe en ese momento explicarlo, pero veía algo distinto en su mirada. Ese día la paloma voló al anochecer y nunca más volví a verla…
Al cumplir mi condena, dos años después de haber visto por ultima vez a la paloma, corrí al encuentro de mi amada, compre un ramo de rosas (su flor preferida) en el camino, y al llegar a las puertas de mi casa grite su nombre una y otra vez, como anunciando mi llegada; Entre a la casa y la busque en la cocina, el comedor, la sala de estar…y nada. Subí a nuestra alcoba y tampoco estaba. Volví a bajar, casi desesperadamente por las escaleras de madera, y me tope con la hermana menor de mi esposa…me dijo que al enterarse que había quedado en libertad vino a mi casa esperando encontrarme ahí. Y me dio la terrible noticia. Mi amada...mi adorada esposa, había muerto. Deje caer el ramo de rosas, y me derrumbe sobre mis rodillas… Había muerto dos años atrás…a causa de una terrible enfermedad que la mantuvo agonizando por 70 días. Según mis cálculos…cayo enferma aproximadamente a los 115 días de mi juicio, de quedar en prisión. Ahí recien entendi que esa paloma era ella…ella intentando compartir su ultimo tiempo conmigo…
Ahora la libertad ya no tiene sentido para mi. Paso los días en mi cama mirando la ventana… esperando que la paloma se pose ahí otra vez…y que lleve mi alma al encuentro de mi amada.
JUAN LUIS
::: Del corazon al papel :::
Blog dedicado al cine, la musica, la literatura y a todo tipo de arte
miércoles, 21 de septiembre de 2011
Relatos cortos - Los gemelos Howard
Esta historia que les voy a contar es una historia real. De principio a fin. Esta es la historia de los gemelos Howard, de Billy y Mike Howard.
Su padre, el señor John Howard, era dueño de una farmacia en la calle Blackwood al 1600, en la ciudad de Boston. Su madre, se ocupaba de los quehaceres de la casa y en su juventud fue una muy importante modista de la zona (a veces todavía solían ir a buscarla sus amigas para pedir su ayuda u opinión en cuanto a vestimenta para alguna fiesta u ocasión especial). Vivian en una hermosa casa a tres cuadras de la farmacia, sobre la misma calle; No llegaba a ser una mansión, pero tampoco era una casa humilde, es decir, la casa de los Howard se destacaba del resto. Era una casa de tres plantas, blanca y con un tejado grisáceo muy llamativo. Es que las tejas parecían reflejar el sol, más que las otras casas, mucho más. Por lo que era imposible pasar por la vereda sin girar la cabeza hacia la casa. También habitaban en la casa Ángela, que ayudaba a la señora con las tareas de la casa y a su vez se desempeñaba como cocinera, y el viejo Sam, jardinero y encargado del cuidado de los perros de la familia: Rufus y Draco, dos hermosos Pitt-bulls.
Una mañana de abril, como todas las mañanas, el señor Howard saco su auto y espero en la puerta a que Ángela acompañara a los niños al auto, para llevarlos al colegio y luego dirigirse a abrir la farmacia. Dejaba a los gemelos a las 7:45 en la puerta de la escuela y a las 8:00 se encontraba levantando la persiana del negocio. Todos los días lo mismo, la misma rutina. Pero esta mañana no seria como las demás... es que al llegar al colegio, se encontraron con la noticia de que la maestra de los niños se encontraba enferma y no podría asistir a dar clases.
Por un instante John no supo que hacer, si llevar a los chicos de vuelta a su casa, y por lo tanto, abrir la farmacia tarde por primera vez en 15 años; O llevárselos con el al trabajo. Finalmente, tras aproximadamente cinco minutos de pensar que hacer se decidió por llevarlos, y se dio cuenta de que esta seria la primera vez también en que llevaba a sus hijos al local con el.
Abrió el negocio a las 8:05, y se enojo consigo mismo por haber dudado y haber perdido esos preciados 5 minutos, porque de todos modos, estaba abriendo tarde, y es que el señor Howard era muy exigente con sus empleados, y no podía darse el lujo de llegar tarde...”hay que pregonar con el ejemplo” decía siempre. Si, definitivamente estaba molesto por haber abierto su negocio tarde. Una vez adentro comenzó con las tareas diarias: revisar el stock, controlar si todos los pedidos del día anterior habían sido debidamente entregados, controlar la caja... ¡los gemelos! - Pensó en voz alta – ¡en su vorágine laboral se había olvidado de que sus hijos lo acompañaban!; ¿Niños? ¿Dónde están? – y los chicos no se escuchaban. ¡NIÑOS! – grito, Y de nuevo el silencio. Bajó casi con desesperación al subsuelo, donde se hallaba el deposito y los halló ahí; Estaban correteando y jugando a las escondidillas entre las góndolas cargadas de medicamentos, jugando y riendo como cualquier chico de 8 años. Pero para el señor Howard este era su lugar de trabajo, y no podía permitir que los juegos y las risas de los chicos interrumpieran o distrajesen a los empleados; Así que llamo a su casa para pedirle a su esposa que enviara a Ángela a buscar a los niños, pero no fue su esposa la que atendió del otro lado, sino la propia Ángela:
- ¿hola?
- Hola, ¿Ángela?
- Si…señor? ¿Es usted?
- Si Ángela, llamaba para que viniera a buscar a los niños a la farmacia, es que su maestra se encontraba enferma y no pudo asistir a clases…y los traje aquí conmigo, al trabajo. Pero no puedo ocuparme de ellos, de los clientes y de los empleados al mismo tiempo, ¿entiende? ¿podría venir a buscarlos lo antes posible?
- Si señor, como usted mande…
- Es que hay algún problema al respecto? (el señor Howard advirtió una duda en la afirmación de Ángela)
- …Es que la señora salio con una de sus amigas, fue a acompañarla de compras al centro comercial, y me ha dejado encomendadas varias tareas, aparte de preparar el almuerzo como de costumbre…
- Mm.…entiendo – dijo el señor - , esta bien. Le diré lo que haremos: Usted venga a buscar a Billy, (John sabía que Billy era el más inquieto de los dos) y dejaré que Mike se quede aquí conmigo. Separados no serán tan difíciles de cuidar. ¿Que le parece?
- Muy bien señor, estaré ahí en lo que tardo en caminar las tres cuadras. Hasta luego.
La muchacha colgó el teléfono y partió camino a la farmacia, y al cabo de aproximadamente 10 minutos se encontraba ingresando por la gran puerta vaivén de vidrio del local. Ya de vuelta en la casa, Billy subió a su habitación a dejar sus cosas y luego fue hacia el patio trasero a saludar a su amigo Sam, y es que los chicos veían al viejo Sam como un abuelo, como el abuelo que no tenían. Porque los abuelos de los niños habían fallecido mucho antes de nacer ellos, así que lo más cercano al cariño de un abuelo era lo que recibían del viejo y querido Sam.
- ¡Sam! - Grito Billy, al mismo tiempo que corría hacia el viejo y abría los brazos como si fuera a salir planeando-
- ¡Hola mi amiguito! – abrazándolo muy fuerte- ¿que haces por aquí a esta hora? ¿Acaso no deberías estar estudiando?
- Es que ha faltado mi maestra, esta enferma.
- Suerte para ti, ¿verdad? – dijo el viejo apretándole una de las mejillas al niño-
- Para mi y mi hermano! - Dijo Billy echándose a reír-
- Y donde esta mi otro amiguito? ¿En su habitación?
- OH no, se ha quedado en el trabajo con mi papa, es que no podía cuidarnos a los dos.
- Ya veo hijo. Bueno...¿a que quieres jugar esta mañana?
- ¡Quiero jugar con los cachorros!
Y al instante se encontraban los cuatro revolcándose y retozando sobre el césped: Rufus, Billy, Draco y el viejo Sam.
En la farmacia todo iba bien, el señor Howard había encontrado la forma de entretener a Mike: Le había dado al niño varias cajas de muestras gratis vacías y se encontraba en el suelo detrás del mostrador jugando a hacer casas, castillos y pirámides…es increíble la imaginación de un niño, como se pueden pasar horas divirtiéndose y riendo con algo tan simple como unas cuantas cajas. – pensó.
Todo iba bien, hasta que en un momento en que el señor se hallaba atendiendo a una mujer, Mike, como de la nada y sin motivo aparente, comenzó a gritar. Gritó y gritó cada vez más fuerte y el señor intento calmarlo, pero no había caso. El niño lloraba y gritaba y repetía una y otra vez: ¡me duele! ¡Me duele!
John, desesperado llamo a un a ambulancia y en cinco minutos un paramédico se encontraba tratando de calmar y revisar a Mike, que seguía sacudiéndose en el piso, llorando y gritando: basta! ¡Me duele! ¡Me duele!....
A tres cuadras de ahí, Sam entro a la casa y se dirigió al patio, había salido a recibir unas bolsas de tierra fértil que había mandado pedir el día anterior. Cuando llego a la parte trasera de la casa, donde había dejado por un instante jugando a Billy con los cachorros, se encontró con un espectáculo que nunca mas olvidaría en su vida…ahí se hallaba Billy, bañado en sangre y con uno de sus miembros superiores como arrancado…desgarrado…y a dos metros del niño, Draco y Rufus disputándose lo que quedaba de el pequeño brazo…era una vista terrible, algo que no se olvida, que no se puede olvidar. El viejo corrió a su habitación, que estaba junto al pequeño galpón de las herramientas, con los ojos llenos de lágrimas y la furia atravesándole el corazón, y busco bajo la cama…ahí estaba. Tomo la escopeta con la que años atrás acostumbraba ir de caza, volvió al patio y de un certero escopetazo acabo con cada uno de los perros. El viejo se arrodillo junto a los restos del niño, lo tomo en sus brazos, y lo apretó muy fuerte contra su pecho…
…en la farmacia, Mike moría de un paro cardiaco. Algo muy extraño a esa edad…a la edad de 8 años.
JUAN LUIS
Su padre, el señor John Howard, era dueño de una farmacia en la calle Blackwood al 1600, en la ciudad de Boston. Su madre, se ocupaba de los quehaceres de la casa y en su juventud fue una muy importante modista de la zona (a veces todavía solían ir a buscarla sus amigas para pedir su ayuda u opinión en cuanto a vestimenta para alguna fiesta u ocasión especial). Vivian en una hermosa casa a tres cuadras de la farmacia, sobre la misma calle; No llegaba a ser una mansión, pero tampoco era una casa humilde, es decir, la casa de los Howard se destacaba del resto. Era una casa de tres plantas, blanca y con un tejado grisáceo muy llamativo. Es que las tejas parecían reflejar el sol, más que las otras casas, mucho más. Por lo que era imposible pasar por la vereda sin girar la cabeza hacia la casa. También habitaban en la casa Ángela, que ayudaba a la señora con las tareas de la casa y a su vez se desempeñaba como cocinera, y el viejo Sam, jardinero y encargado del cuidado de los perros de la familia: Rufus y Draco, dos hermosos Pitt-bulls.
Una mañana de abril, como todas las mañanas, el señor Howard saco su auto y espero en la puerta a que Ángela acompañara a los niños al auto, para llevarlos al colegio y luego dirigirse a abrir la farmacia. Dejaba a los gemelos a las 7:45 en la puerta de la escuela y a las 8:00 se encontraba levantando la persiana del negocio. Todos los días lo mismo, la misma rutina. Pero esta mañana no seria como las demás... es que al llegar al colegio, se encontraron con la noticia de que la maestra de los niños se encontraba enferma y no podría asistir a dar clases.
Por un instante John no supo que hacer, si llevar a los chicos de vuelta a su casa, y por lo tanto, abrir la farmacia tarde por primera vez en 15 años; O llevárselos con el al trabajo. Finalmente, tras aproximadamente cinco minutos de pensar que hacer se decidió por llevarlos, y se dio cuenta de que esta seria la primera vez también en que llevaba a sus hijos al local con el.
Abrió el negocio a las 8:05, y se enojo consigo mismo por haber dudado y haber perdido esos preciados 5 minutos, porque de todos modos, estaba abriendo tarde, y es que el señor Howard era muy exigente con sus empleados, y no podía darse el lujo de llegar tarde...”hay que pregonar con el ejemplo” decía siempre. Si, definitivamente estaba molesto por haber abierto su negocio tarde. Una vez adentro comenzó con las tareas diarias: revisar el stock, controlar si todos los pedidos del día anterior habían sido debidamente entregados, controlar la caja... ¡los gemelos! - Pensó en voz alta – ¡en su vorágine laboral se había olvidado de que sus hijos lo acompañaban!; ¿Niños? ¿Dónde están? – y los chicos no se escuchaban. ¡NIÑOS! – grito, Y de nuevo el silencio. Bajó casi con desesperación al subsuelo, donde se hallaba el deposito y los halló ahí; Estaban correteando y jugando a las escondidillas entre las góndolas cargadas de medicamentos, jugando y riendo como cualquier chico de 8 años. Pero para el señor Howard este era su lugar de trabajo, y no podía permitir que los juegos y las risas de los chicos interrumpieran o distrajesen a los empleados; Así que llamo a su casa para pedirle a su esposa que enviara a Ángela a buscar a los niños, pero no fue su esposa la que atendió del otro lado, sino la propia Ángela:
- ¿hola?
- Hola, ¿Ángela?
- Si…señor? ¿Es usted?
- Si Ángela, llamaba para que viniera a buscar a los niños a la farmacia, es que su maestra se encontraba enferma y no pudo asistir a clases…y los traje aquí conmigo, al trabajo. Pero no puedo ocuparme de ellos, de los clientes y de los empleados al mismo tiempo, ¿entiende? ¿podría venir a buscarlos lo antes posible?
- Si señor, como usted mande…
- Es que hay algún problema al respecto? (el señor Howard advirtió una duda en la afirmación de Ángela)
- …Es que la señora salio con una de sus amigas, fue a acompañarla de compras al centro comercial, y me ha dejado encomendadas varias tareas, aparte de preparar el almuerzo como de costumbre…
- Mm.…entiendo – dijo el señor - , esta bien. Le diré lo que haremos: Usted venga a buscar a Billy, (John sabía que Billy era el más inquieto de los dos) y dejaré que Mike se quede aquí conmigo. Separados no serán tan difíciles de cuidar. ¿Que le parece?
- Muy bien señor, estaré ahí en lo que tardo en caminar las tres cuadras. Hasta luego.
La muchacha colgó el teléfono y partió camino a la farmacia, y al cabo de aproximadamente 10 minutos se encontraba ingresando por la gran puerta vaivén de vidrio del local. Ya de vuelta en la casa, Billy subió a su habitación a dejar sus cosas y luego fue hacia el patio trasero a saludar a su amigo Sam, y es que los chicos veían al viejo Sam como un abuelo, como el abuelo que no tenían. Porque los abuelos de los niños habían fallecido mucho antes de nacer ellos, así que lo más cercano al cariño de un abuelo era lo que recibían del viejo y querido Sam.
- ¡Sam! - Grito Billy, al mismo tiempo que corría hacia el viejo y abría los brazos como si fuera a salir planeando-
- ¡Hola mi amiguito! – abrazándolo muy fuerte- ¿que haces por aquí a esta hora? ¿Acaso no deberías estar estudiando?
- Es que ha faltado mi maestra, esta enferma.
- Suerte para ti, ¿verdad? – dijo el viejo apretándole una de las mejillas al niño-
- Para mi y mi hermano! - Dijo Billy echándose a reír-
- Y donde esta mi otro amiguito? ¿En su habitación?
- OH no, se ha quedado en el trabajo con mi papa, es que no podía cuidarnos a los dos.
- Ya veo hijo. Bueno...¿a que quieres jugar esta mañana?
- ¡Quiero jugar con los cachorros!
Y al instante se encontraban los cuatro revolcándose y retozando sobre el césped: Rufus, Billy, Draco y el viejo Sam.
En la farmacia todo iba bien, el señor Howard había encontrado la forma de entretener a Mike: Le había dado al niño varias cajas de muestras gratis vacías y se encontraba en el suelo detrás del mostrador jugando a hacer casas, castillos y pirámides…es increíble la imaginación de un niño, como se pueden pasar horas divirtiéndose y riendo con algo tan simple como unas cuantas cajas. – pensó.
Todo iba bien, hasta que en un momento en que el señor se hallaba atendiendo a una mujer, Mike, como de la nada y sin motivo aparente, comenzó a gritar. Gritó y gritó cada vez más fuerte y el señor intento calmarlo, pero no había caso. El niño lloraba y gritaba y repetía una y otra vez: ¡me duele! ¡Me duele!
John, desesperado llamo a un a ambulancia y en cinco minutos un paramédico se encontraba tratando de calmar y revisar a Mike, que seguía sacudiéndose en el piso, llorando y gritando: basta! ¡Me duele! ¡Me duele!....
A tres cuadras de ahí, Sam entro a la casa y se dirigió al patio, había salido a recibir unas bolsas de tierra fértil que había mandado pedir el día anterior. Cuando llego a la parte trasera de la casa, donde había dejado por un instante jugando a Billy con los cachorros, se encontró con un espectáculo que nunca mas olvidaría en su vida…ahí se hallaba Billy, bañado en sangre y con uno de sus miembros superiores como arrancado…desgarrado…y a dos metros del niño, Draco y Rufus disputándose lo que quedaba de el pequeño brazo…era una vista terrible, algo que no se olvida, que no se puede olvidar. El viejo corrió a su habitación, que estaba junto al pequeño galpón de las herramientas, con los ojos llenos de lágrimas y la furia atravesándole el corazón, y busco bajo la cama…ahí estaba. Tomo la escopeta con la que años atrás acostumbraba ir de caza, volvió al patio y de un certero escopetazo acabo con cada uno de los perros. El viejo se arrodillo junto a los restos del niño, lo tomo en sus brazos, y lo apretó muy fuerte contra su pecho…
…en la farmacia, Mike moría de un paro cardiaco. Algo muy extraño a esa edad…a la edad de 8 años.
JUAN LUIS
Relatos cortos - El tirano.
El Rey Mordred era conocido en toda la tierra del cielo oscuro por su tiranía. Se decía que el hecho de que estas tierras no conocieran la luz del sol se debía a una maldición de los dioses castigando al rey por su maldad y egoísmo. La tierra del cielo oscuro abarcaba desde las colinas del sueño eterno hasta el mar de las mareas muertas; Era un páramo desolador, árido y muy frío; los campesinos debían vivir encerrados en sus casas y con las chimeneas encendidas constantemente para no morir de frío, y también para evitar respirar las cenizas de los cientos de volcanes humeantes que se encontraban esparcidos por la gran mayoría del territorio del reino. Los más ancianos contaban que no siempre fue así esta tierra; cuentan que hace varios años la tierra del cielo oscuro era conocida como la tierra de las flores. Era llamada así porque aquí, en donde ahora solo pisamos cenizas y polvo, crecían las más bellas flores del continente, y hasta se atrevían a decir, las más bellas del mundo entero. Todo el reino estaba cubierto por una manta suave del césped mas verde que hayan visto los ojos humanos y afloraban los cantos de hermosos pájaros por doquier; cantos que ahora se han ido…solamente quedando los horribles graznidos de los cuervos. La historia cuenta que el rey anterior a Mordred fue un rey bondadoso y apreciado, el rey Kernell.
Este rey se preocupaba mucho por el bienestar del reino y su gente…Cuando algún enfermo acudía a su ayuda, el le daba hospedaje en su castillo y lo hacia tratar con su propia camarilla de médicos; Cuando un padre de familia fallecía, el se encargaba de que a la triste viuda y sus hijos jamás les faltase nada; era un verdadero rey… ¡quien diría que su hermano seria tan distinto a el! Si, el Rey malvado, el tirano Mordred... era el hermano de Kernell.
Cuando Kernell enfermó, el único heredero que le quedaba era su hermano Mordred, o sea que en caso de pasarle algo el único que podía reclamar el trono era el, ya que el rey nunca se había casado ni tenido familia… algo realmente increíble para una persona tan especial como el. A medida que su majestad bondadosa fue empeorando, el pasto en todo el reino se fue secando más y mas, los pájaros fueron dejando de cantar, las flores empezaron a morir…y las nubes oscuras cubrían el sol cada vez mas. Finalmente el rey Kernell murió una noche en su alcoba…murió de una enfermedad desconocida en esa época…una enfermedad que lo consumió hasta los huesos. Un final horrible para un Rey tan bueno y amado por todos, excepto por su hermano.
Los ancianos dicen que el rey Kernell no murió por ninguna enfermedad, dicen que Mordred, preso de la envidia y el recelo fue envenenando a su hermano de a poco, con una poción que había mandado preparar con las brujas de las montañas; brujas que el mismo rey bondadoso (como era conocido) había indultado y salvado de la hoguera…su castigo fue solamente el exilio. Y estas mismas brujas, que todavía conservaban su vida gracias a el, le pagaban de esta manera. Los viejos dicen que la noche anterior a la muerte de Kernell, un ángel se presento frente a Mordred y le dio a elegir entre salvar la vida de su hermano y volver al reino a su estado de luz y color, o dejarlo morir, y condenar a todo el reino a la oscuridad y la tristeza eternas; El malvado sin bacilar eligió la segunda opción y nos condeno a esta eterna oscuridad.
Los ancianos también hablan de una profecía, que dice que un día llegara un caballero envuelto en luz, que ira llevando la claridad a través del reino con su espada bañada en polvo de estrella fugaz en alto… y que ingresara con su blanco caballo al castillo para acabar con el Tirano Mordred, devolviendo El sol, las flores, y los cantos de los pájaros.
Creo que ese día se acerca, porque esta mañana al salir a recoger leña para la chimenea, debajo de uno de los troncos, la encontré allí… pequeña, frágil y hermosa. Debajo de ese tronco…encontré una flor.
JUAN LUIS
Este rey se preocupaba mucho por el bienestar del reino y su gente…Cuando algún enfermo acudía a su ayuda, el le daba hospedaje en su castillo y lo hacia tratar con su propia camarilla de médicos; Cuando un padre de familia fallecía, el se encargaba de que a la triste viuda y sus hijos jamás les faltase nada; era un verdadero rey… ¡quien diría que su hermano seria tan distinto a el! Si, el Rey malvado, el tirano Mordred... era el hermano de Kernell.
Cuando Kernell enfermó, el único heredero que le quedaba era su hermano Mordred, o sea que en caso de pasarle algo el único que podía reclamar el trono era el, ya que el rey nunca se había casado ni tenido familia… algo realmente increíble para una persona tan especial como el. A medida que su majestad bondadosa fue empeorando, el pasto en todo el reino se fue secando más y mas, los pájaros fueron dejando de cantar, las flores empezaron a morir…y las nubes oscuras cubrían el sol cada vez mas. Finalmente el rey Kernell murió una noche en su alcoba…murió de una enfermedad desconocida en esa época…una enfermedad que lo consumió hasta los huesos. Un final horrible para un Rey tan bueno y amado por todos, excepto por su hermano.
Los ancianos dicen que el rey Kernell no murió por ninguna enfermedad, dicen que Mordred, preso de la envidia y el recelo fue envenenando a su hermano de a poco, con una poción que había mandado preparar con las brujas de las montañas; brujas que el mismo rey bondadoso (como era conocido) había indultado y salvado de la hoguera…su castigo fue solamente el exilio. Y estas mismas brujas, que todavía conservaban su vida gracias a el, le pagaban de esta manera. Los viejos dicen que la noche anterior a la muerte de Kernell, un ángel se presento frente a Mordred y le dio a elegir entre salvar la vida de su hermano y volver al reino a su estado de luz y color, o dejarlo morir, y condenar a todo el reino a la oscuridad y la tristeza eternas; El malvado sin bacilar eligió la segunda opción y nos condeno a esta eterna oscuridad.
Los ancianos también hablan de una profecía, que dice que un día llegara un caballero envuelto en luz, que ira llevando la claridad a través del reino con su espada bañada en polvo de estrella fugaz en alto… y que ingresara con su blanco caballo al castillo para acabar con el Tirano Mordred, devolviendo El sol, las flores, y los cantos de los pájaros.
Creo que ese día se acerca, porque esta mañana al salir a recoger leña para la chimenea, debajo de uno de los troncos, la encontré allí… pequeña, frágil y hermosa. Debajo de ese tronco…encontré una flor.
JUAN LUIS
Relatos cortos - El Perro
Esto ocurrió cuando me encontraba cursando el segundo año de la secundaria, a mis quince años. Asistía al British College, que estaba a ocho calles de mi casa. Iba al turno mañana, por lo que todos los días me levantaba muy temprano para desayunar y luego ponerme cuidadosamente el uniforme, ya que eran muy estrictos con eso en el colegio, y la mínima arruga del saco, o en el suéter, podría implicar una sanción o un llamado de atención a mis padres; y no quería eso. No por una simple arruga.
Todos los días caminaba las ocho calles que separaban mi casa del colegio cantando una canción. Era como un juego, cada día elegía una canción distinta y trataba de comenzar a cantarla cuando salía de mi casa y terminar cuando llegaba a la puerta del colegio; Si la canción terminaba antes de llegar, me inventaba una estrofa o dos mas, y si todavía no acababa cuando me acercaba al colegio, Le metía algo que rimara y la terminaba ahí. Así todos los días. Hasta que una mañana de otoño, cuando llegaba al colegio, mi canto fue interrumpido al encontrarme con algo nuevo en mi camino de todos los días; en la vereda de la casa que estaba pegada al colegio se hallaba sentado un enorme perro negro. Estaba sentado ahí, casi inmóvil y mirando hacia la calle; parecía una especie de ovejero alemán, pero más grande, y como dije, completamente negro. Inspiraba miedo, y yo no soy de temerle a los perros, al contrario, me gustan mucho.
El perro estaba sentado justo en medio de la vereda así que tuve que rodearlo y pasar frente a el; No sé si el animal olfateo mi miedo o mi desconfianza o las dos.... Pero Justo cuando acababa de pasar, sentí un gruñido y sentí cómo los filosos colmillos del can apretaban mi tobillo derecho; Instintivamente pegue un tirón con la pierna y sentí como se desgarraba la botamanga del pantalón de mi uniforme escolar; Tropecé y caí, pero en una fracción de segundo ya me encontraba de nuevo de pie y eche a correr sin mirar atrás, porque estaba seguro que el perro me seguía. Y al llegar a la escuela entre corriendo también y me encerré en el baño. Tenia un ataque de nervios, un poco por el encuentro con el perro, y otro poco porque en lo único que pensaba mientras corría era en como había terminado mi uniforme…sucio por la caída y con el pantalón roto por la mordida del endemoniado animal. Seguro me harían firmar el libro de disciplina y llamarían a mis padres para citarlos a una reunión, en la que les dirían lo irresponsable que era su hijo y como asistió a clases un día con el uniforme sucio y maltratado; así que pensé que prefería que mis padres me sermonearan un rato por no ir a clase antes que soportar ser castigado quizás hasta un mes completo, aparte de eso, mis padres trabajaban casi todo el día y volvían a casa muy tarde y cansados, así que también quise evitar ese mal rato para ellos. Salí del baño y me dirigí a la puerta, y, con cuidado de no ser visto por nadie, Salí de nuevo por donde entre. Con un poco de miedo, pero decidido a enfrentarme con el perro si intentaba morderme de nuevo o lo que sea, contuve la respiración; Y cuando ya estaba en la vereda y pude ver que el perro se había retirado, volví a respirar.
A partir de ese día ya nunca pude acabar de cantar mis canciones tranquilo, porque al acercarme al colegio, el perro se encontraba ahí, sentado en la vereda de la casa de junto, como esperando algo, como en una interminable vigilia. Los primeros días opte por volver sobre mis pasos y dar la vuelta manzana para ingresar al colegio por la otra entrada. Pero ya en invierno, y muerto de frío, solo quería entrar al colegio lo antes posible. No quería tener que caminar tres cuadras mas solo para esquivar a mi enemigo. Así que cuando llegaba a la esquina del colegio empezaba a correr, corría como si el mismísimo diablo viniera detrás de mí con su afilado tridente intentando atravesarme. Y así corriendo pasaba frente al perro, y así entraba a clases.
Una mañana del mes de junio salí de mi casa como todos los días y comencé a cantar una canción; ni siquiera terminaba la primer estrofa cuando lo vi. Se encontraba ahí, esperándome sentado, como todos los días, pero esta vez en la propia esquina de mi casa. El terror se apodero de mí, y es que me di cuenta que el perro quizás me había seguido y que si hubiera querido, hubiera saltado sobre mí sin siquiera advertirlo; Un escalofrió recorrió mi cuerpo. Me observaba, y por primera vez yo también me detuve a observarlo detenidamente... lo mire a los ojos; Eran como dos faros encendidos en fuego, como dos antorchas que sobresalían en ese pelaje negro como la noche más oscura.
Me quede así, observándolo por algo mas de un minuto, y me eche a correr en dirección contraria. No sé porque lo hice, pero atine a cruzar la calle corriendo a toda velocidad, siempre sin mirar atrás...pero mi carrera fue detenida por un golpe, un grito y una frenada. En efecto, el perro se había lanzado a correr detrás de mí, y cuando había intentado cruzar la calle un automóvil que pasaba se encontró con el can de sorpresa y lo había atropellado. El perro se hallaba tendido sobre el asfalto, sangraba y gemía lastimosamente. Me acerque con cautela, y al verlo de cerca me envolvió una gran pena...verlo ahí, agonizante, me conmovió. Me arrodille a su lado y lo volví a mirar a los ojos, pero esta vez no eran amenazantes... esta vez eran simplemente dos pequeños ojos llenos de lagrimas que parecían querer decirme algo...creo que el perro intentaba decirme que lo sentía, que no tenia nada personal en contra mío, que solo era su naturaleza...no se con claridad que intentaba decirme, pero acaricie su hocico como diciéndole que no se preocupe, que todo iba a estar bien. Y en ese momento cerro los ojos y sentí como exhalaba su ultimo suspiro.
A partir de ese día ya no cante mas canciones yendo al colegio... Nunca mas.
JUAN LUIS
Todos los días caminaba las ocho calles que separaban mi casa del colegio cantando una canción. Era como un juego, cada día elegía una canción distinta y trataba de comenzar a cantarla cuando salía de mi casa y terminar cuando llegaba a la puerta del colegio; Si la canción terminaba antes de llegar, me inventaba una estrofa o dos mas, y si todavía no acababa cuando me acercaba al colegio, Le metía algo que rimara y la terminaba ahí. Así todos los días. Hasta que una mañana de otoño, cuando llegaba al colegio, mi canto fue interrumpido al encontrarme con algo nuevo en mi camino de todos los días; en la vereda de la casa que estaba pegada al colegio se hallaba sentado un enorme perro negro. Estaba sentado ahí, casi inmóvil y mirando hacia la calle; parecía una especie de ovejero alemán, pero más grande, y como dije, completamente negro. Inspiraba miedo, y yo no soy de temerle a los perros, al contrario, me gustan mucho.
El perro estaba sentado justo en medio de la vereda así que tuve que rodearlo y pasar frente a el; No sé si el animal olfateo mi miedo o mi desconfianza o las dos.... Pero Justo cuando acababa de pasar, sentí un gruñido y sentí cómo los filosos colmillos del can apretaban mi tobillo derecho; Instintivamente pegue un tirón con la pierna y sentí como se desgarraba la botamanga del pantalón de mi uniforme escolar; Tropecé y caí, pero en una fracción de segundo ya me encontraba de nuevo de pie y eche a correr sin mirar atrás, porque estaba seguro que el perro me seguía. Y al llegar a la escuela entre corriendo también y me encerré en el baño. Tenia un ataque de nervios, un poco por el encuentro con el perro, y otro poco porque en lo único que pensaba mientras corría era en como había terminado mi uniforme…sucio por la caída y con el pantalón roto por la mordida del endemoniado animal. Seguro me harían firmar el libro de disciplina y llamarían a mis padres para citarlos a una reunión, en la que les dirían lo irresponsable que era su hijo y como asistió a clases un día con el uniforme sucio y maltratado; así que pensé que prefería que mis padres me sermonearan un rato por no ir a clase antes que soportar ser castigado quizás hasta un mes completo, aparte de eso, mis padres trabajaban casi todo el día y volvían a casa muy tarde y cansados, así que también quise evitar ese mal rato para ellos. Salí del baño y me dirigí a la puerta, y, con cuidado de no ser visto por nadie, Salí de nuevo por donde entre. Con un poco de miedo, pero decidido a enfrentarme con el perro si intentaba morderme de nuevo o lo que sea, contuve la respiración; Y cuando ya estaba en la vereda y pude ver que el perro se había retirado, volví a respirar.
A partir de ese día ya nunca pude acabar de cantar mis canciones tranquilo, porque al acercarme al colegio, el perro se encontraba ahí, sentado en la vereda de la casa de junto, como esperando algo, como en una interminable vigilia. Los primeros días opte por volver sobre mis pasos y dar la vuelta manzana para ingresar al colegio por la otra entrada. Pero ya en invierno, y muerto de frío, solo quería entrar al colegio lo antes posible. No quería tener que caminar tres cuadras mas solo para esquivar a mi enemigo. Así que cuando llegaba a la esquina del colegio empezaba a correr, corría como si el mismísimo diablo viniera detrás de mí con su afilado tridente intentando atravesarme. Y así corriendo pasaba frente al perro, y así entraba a clases.
Una mañana del mes de junio salí de mi casa como todos los días y comencé a cantar una canción; ni siquiera terminaba la primer estrofa cuando lo vi. Se encontraba ahí, esperándome sentado, como todos los días, pero esta vez en la propia esquina de mi casa. El terror se apodero de mí, y es que me di cuenta que el perro quizás me había seguido y que si hubiera querido, hubiera saltado sobre mí sin siquiera advertirlo; Un escalofrió recorrió mi cuerpo. Me observaba, y por primera vez yo también me detuve a observarlo detenidamente... lo mire a los ojos; Eran como dos faros encendidos en fuego, como dos antorchas que sobresalían en ese pelaje negro como la noche más oscura.
Me quede así, observándolo por algo mas de un minuto, y me eche a correr en dirección contraria. No sé porque lo hice, pero atine a cruzar la calle corriendo a toda velocidad, siempre sin mirar atrás...pero mi carrera fue detenida por un golpe, un grito y una frenada. En efecto, el perro se había lanzado a correr detrás de mí, y cuando había intentado cruzar la calle un automóvil que pasaba se encontró con el can de sorpresa y lo había atropellado. El perro se hallaba tendido sobre el asfalto, sangraba y gemía lastimosamente. Me acerque con cautela, y al verlo de cerca me envolvió una gran pena...verlo ahí, agonizante, me conmovió. Me arrodille a su lado y lo volví a mirar a los ojos, pero esta vez no eran amenazantes... esta vez eran simplemente dos pequeños ojos llenos de lagrimas que parecían querer decirme algo...creo que el perro intentaba decirme que lo sentía, que no tenia nada personal en contra mío, que solo era su naturaleza...no se con claridad que intentaba decirme, pero acaricie su hocico como diciéndole que no se preocupe, que todo iba a estar bien. Y en ese momento cerro los ojos y sentí como exhalaba su ultimo suspiro.
A partir de ese día ya no cante mas canciones yendo al colegio... Nunca mas.
JUAN LUIS
sábado, 29 de mayo de 2010
Vampiros y cine , un romance de nunca acabar.

Muchas leyendas y narraciones han sido llevadas a la pantalla grande a través de la historia del séptimo arte, pero pocas con tanto éxito y con tan variados puntos de vista y adaptaciones como el mito del vampiro. A continuación hare un breve repaso por las películas mas reconocidas, sus directores y artistas.
La primer película de vampiros fue “Nosferatu” (en Rumania, el no muerto) de 1922, dirigida por el alemán Friedrich Wilhelm Murnau, y basada en la novela Drácula de Bram Stoker. Si bien en el film los nombres de los personajes fueron cambiados, ya que la productora del alemán no pudo comprar los derechos a la viuda de Stoker (por ejemplo el conde Drácula, en la versión de Murnau, se llamo el conde “Orlock”) Esta versión se conoce hasta hoy en día como una de las mas fieles adaptaciones de la historia del famoso chupasangre, tal como lo imagino el propio Stoker, como una encarnación del mal sobre la tierra. Teniendo en cuenta que no se contaban con los avances ni tecnológicos ni técnicos de hoy día y siendo una película muda, la película se convirtió en un clásico indiscutido.
Mas tarde, ya en 1931, llega a la pantalla “Drácula” del director Tod Browning y con la participación del gran Bela Lugosi encarnando al conde. La película se destaca por su trabajo en cuanto a decorados, ambientación, fotografía y luces, dejando notar una clara influencia gótica. La escena de los brillantes ojos de Bela Lugosi es una de las más significativas del cine de horror de todos los tiempos.
Las siguientes películas recordadas fueron “Drácula” de 1958 y la secuela “Drácula, príncipe de las tinieblas” de 1966, también adaptaciones de la obra de Stoker. Dirigidas por Terence Fisher, y con una excelente interpretación del conde Drácula (quizás la mas recordada a través del tiempo), a cargo del genial Christopher Lee.
El reconocido director Roman Polansky también realizo una película de vampiros, una de las primeras que mezclo dos generos completamente distintos: el terror y la comedia. Fue una especie de “homenaje- burla” a las películas de vampiros hechas hasta el momento, estamos hablando de “El baile de los vampiros” de 1967.
Muchas películas de vampiros fueron realizadas entre los años 1970 y mediados de la década del ´80, pasando por la pantalla grande sin pena ni gloria. Recién en el año 1987 apareció un film que le dio una vuelta de rosca a la típica película de vampiros. Se estrenó “Jóvenes Ocultos” de Joel Schumacher. La película parecía la típica historia adolescente: un grupode jóvenes rebeldes que molestaban a los demás, un niño recién llegado de otro pueblo… solo que esta vez los adolescentes no eran otra cosa mas q vampiros sedientos de sangre. En el largometraje podía verse a los vampiros como jóvenes modernos, rockeros, que se drogaban y tomaban alcohol, o sea mostraba una visión de los vampiros sin misticismos, con actitudes y problemas de personas normales. La película cuenta con una destacada actuación de un joven Kiefer Sutherland.
Ya en el año 1992 otro grande del cine realiza su propia versión de la clásica novela. Es estrenada “Drácula, de Bram Stoker” de Francis Ford Coppola, con un reparto estelar que incluía a Keanu Reeves, Winona Ryder, Anthony Hopkins y Gary Oldman entre otros. Aunque para muchos considerada la mejor película acerca de la leyenda de Drácula y la más cercana adaptación de la novela de Stoker, para otros es la menos certera en cuanto a los detalles y sobre todo, en la mirada de un Drácula romántico y melancólico, completamente lo contrario al malévolo y aterrador Drácula de Stoker.
La siguiente película importante acerca de vampiros es del año 1994, “Entrevista con el Vampiro” y estaba basada en la saga de novelas de la escritora estadounidense Anne Rice, titulada “Crónicas Vampiricas”. Bajo la dirección de Neil Jordan, y con las actuaciones de Tom Cruise, Brad Pitt, y Antonio Banderas, la película fue una mirada distinta al mundo de los vampiros, los mostraba como seres excéntricos y sofisticados, sensuales y apasionados... y sobre todo, muy sádicos y despiadados. A su vez, en la película, aparece el personaje del vampiro bueno, justo y sensible, un aspecto innovador y cautivante.
Como vimos a lo largo de este humilde informe, los vampiros siguen dando frutos a la industria del cine, ya sea como un retrotraído y oscuro monstruo, o así también como un moderno clan con clubes sociales, bares y centros de reunión (Blade, Underworld, La reina de los condenados, Crepúsculo, Etc.). Como seguira esta historia?...
JUAN LUIS
miércoles, 19 de mayo de 2010
El laberinto del fauno: Guia para seguir creyendo en los cuentos de hadas...

Si hablamos de grandes peliculas, sin temor a equivocarme puedo decir que esta es una de ellas. Sin caer en exageraciones creo que "El laberinto del fauno" (2006) es sin dudas la obra maestra del director Guillermo del Toro (El espinazo del diablo, Blade 2, Hellboy, Hellboy 2) al menos hasta el dia de hoy. La historia transcurre en la España Franquista de posguerra, en un ambiente de intolerancia y hostilidad, en donde la protagonista (Ofelia, una niña de 10 años fanatica de los libros de cuentos e historias de hadas) es llevada a vivir con su madre Carmen a una antigua casa en medio del bosque, donde las aguarda su padrastro, el nuevo esposo de su madre, el despiadado capitan Vidal.
La niña es encontrada por un hada del bosque que la identifica como la hija perdida del rey del inframundo, quien habia escapado de las profundidades para luego convertirse en mortal y fallecer entre nosotros hace miles de años, y segun la leyenda, en algun momento reencarnaria en otra niña para volver de nuevo junto a su padre. Tras el encuentro con el Fauno, es sometida a pasar varias pruebas para comprobar que no ha sido corrompida por el hombre, y poder ocupar su lugar como princesa.
Es una historia hermosa acerca de la inocencia y la fe, un viaje a un mundo de fantasia y esperanza, paralelo a una realidad dolorosa como una guerra civil.
La iluminacion juega un papel esencial en la narracion de esta fabula fantastica, donde tambien abundan los excelentes efectos visuales y los personajes mas pintorescos y extravagantes. La pelicula se presento en varios festivales de cine y en varias ocasiones fue acreedora de premios, incluyendo tres premios Oscar a la mejor fotografia, mejor maquillaje, y mejor direccion artistica.
Como dije en el titulo, si tenias alguna duda sobre la existencia de un mundo paralelo con hadas, gnomos y otras yerbas, El laberinto del fauno resulta una guia imprescindible para seguir creyendo en el.
JUAN LUIS
martes, 2 de marzo de 2010
Sabado 27 de febrero - NOFX ( Volvio la alegria vieja )

El pasado sabado el hc punk aterrizo en buenos aires, de la mano de NOFX. Habian pasado ya 5 años de la ultima visita de los californianos, y la ansiedad de sus fans podia sentirse en el aire. Desde muy temprano se podia percibir un clima de alegria y desenfado rondando por las calles cercanas al estadio malvinas argentinas. La musica comenzo muy temprano, con bandas locales como All the hats, Euforia, Daskate, Running Potatoes, Hyntu, Los Restos, y Shaila. Para las 21 hs el estadio se encontraba colmado, desde el campo hasta las plateas ; Y aunque el horario estipulado para el comienzo del show era las 21:30, comenzo casi una hora despues (mis informantes me dijeron q la camioneta fue a buscarlos al hotel y el unico que se encontraba en la habitacion era "el hefe", y los demas vaya a saber donde ) Cuando subieron al escenario, Fat Mike a la cabeza, trago en mano (tequila y gancia)Se desato la locura. Un recorrido por las mejores canciones de la banda, pasando por temazos como "Linoleum" , "Dinosaurs will die", o "My Orphan Year" llenaban de movimiento y emocion el microestadio. La banda se la pasaba haciendo bromas e interactuando con el publico, a pesar de que "el hefe" dicho por el mismo "le dolia mucho su estomago". En fin Los 4 californianos la pasaron bien, repetian una y otra vez que este fue su mejor show en mucho tiempo, y la buena onda y energia era reciproca con el publico. Tan contentos quedaron, q en el dia de ayer, hicieron un show privado para 200 personas en el mitico "salon pueyrredon". Pero eso es otra historia...
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